La serigrafía plana es una técnica de impresión manual o automática que consiste en transferir tinta a través de una malla tensada (pantalla) sobre una superficie plana. Una parte de esa malla está bloqueada con una emulsión fotosensible que define el diseño. Luego, se hace pasar la tinta con una rasqueta que la empuja a través de las zonas abiertas del esténcil.

Se utiliza comúnmente sobre:

  • Textiles (remeras, bolsas, buzos)
  • Papel, cartón y vinilos
  • Plásticos planos
  • Vidrio plano
  • Madera y metales

Ventajas de la Serigrafía Plana

  1. Colores intensos y opacos, la tinta queda muy bien asentada y cubre incluso fondos oscuros sin perder intensidad.
  2. Gran durabilidad, la impresión es muy resistente al lavado, roce y exposición exterior (especialmente con tintas textiles o UV).
  3. Versatilidad de materiales, puede aplicarse en una gran variedad de superficies planas: desde una hoja hasta una tabla de madera o vidrio.
  4. Ideal para diseños simples y sólidos, excelente para logotipos, tipografías grandes, íconos y arte gráfico.
  5. Económica en tiradas medias o grandes, una vez armadas las pantallas, el costo por unidad disminuye considerablemente.
  6. Tintas especiales, se pueden usar tintas con efectos: fluorescentes, metálicas, puff (relieve), glitters, fosforescentes, etc.

Desventajas de la Serigrafía Plana

Requiere secado posterior, necesita estufas, túneles de calor o curado UV, lo cual implica más espacio y equipo.

No es rentable para pocas unidades, cada diseño requiere armado de pantalla, lo cual no se justifica para pequeñas cantidades.

Limitada en detalles finos o degradados, no reproduce bien imágenes con muchos tonos, degradados o fotografías (para eso conviene impresión digital).

Proceso manual o semi-automático, a diferencia de la impresión digital, requiere más tiempo, control y experiencia operativa.

Un color = una pantalla, si el diseño tiene varios colores, se necesita una pantalla por cada uno, alineación y pasos adicionales.